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Solo uso este blog para archivar info que me interesa, solo para eso.

martes, 9 de febrero de 2010

El planeta se esta protegiendo a sí mismo


Formaciones de SALPAS. Un ejército contra el calentamiento global.

Las salpas (Salpidae) son unas pequeñas medusas del tamaño de un pulgar humano que parecen una bola de gelatina, y habitan en grandes cantidades en los océanos del mundo, especialmente en las aguas gélidas de la región antártica y los mares del norte.
En años recientes, las colonias de salpas comenzaron a avanzar en zonas más cálidas: son una especie de tunicado que según las investigaciones, podrían ser uno de los mayores contribuyentes en un proceso natural para revertir el calentamiento global.
Las Salpas consumen cada día una impresionante cantidad de fitoplancton (plantas microscópicas fotosintéticas, contenedoras de carbono en la superficie del océano) para desecharlo y sepultarlo en forma de bolitas fecales hacia el fondo del mar.
Las salpas, viven en colonias que parecen danzar en el agua flotando como si fueran un ejército con formaciones increíbles
En zonas del Atlántico norte, se han detectado cardúmenes de salpas que en verano cubrían superficies de hasta 100.000 kilómetros cuadrados. Según las estimaciones de los estudios realizados, serían capaces de consumir en un sólo día el 74 por ciento del fitoplancton contenedor de carbono en la superficie, por lo que unas 4.000 toneladas de carbono serían sepultadas con las heces en aguas profundas, hundiendo los desechos hasta 1000 metros cada día.
Según estimaciones, los cardúmenes de salpas son mayores cuando aumenta la temperatura en los mares, por lo que serían un modo natural de equilibrar el aumento del gas del efecto invernadero y el calentamiento global.
El planeta se da cuenta de que no estamos haciendo nada por cuidarlo y ha decidido contratar a su propio sistema de limpieza. A ver si hay CONCIENCIA y no le seguimos estropeando el trabajo.

Afirman que lograron convertir células de grasa en neuronas

Lo habrían conseguido a partir de material de descarte de tratamientos de lipoaspiración.
nota la nacion.Martes 9 de febrero de 2010 | Publicado en edición impresa
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1231140&origen=NLCien

Para hacer realidad las promesas de la medicina regenerativa, que propone "cultivar" piezas de recambio para las que hayan fallado en el organismo, el primer paso es contar con una fuente generosa de células madre [capaces de convertirse en diferentes tejidos].

Alejandra Cardozo y Pablo Argibay, del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano, y Marcelo Ielpi y Daniel Gómez, de la Universidad de Quilmes, todos ellos investigadores del Conicet, creen que pueden haberla encontrado nada menos que en uno de los sitios más accesibles del cuerpo humano: el tejido adiposo.

A partir de material de descarte de los tratamientos de lipoaspiración, Cardozo habría logrado convertir células de grasa en neuronas, según afirman los científicos en un trabajo que se publica en Gene Expression .

"Alejandra ya había trabajado tejido graso, de modo que decidimos aprovechar lo que desechan los cirujanos estéticos para tratar de ver si podíamos obtener algo morfológicamente parecido a una neurona partiendo de una célula madre de tejido adiposo", explica Argibay.

Según el investigador, ya existen trabajos que muestran que las células mesenquimales [del tejido conectivo, no los adipocitos] de la grasa tienen mucha potencialidad; es decir, son capaces de diferenciarse en varios linajes celulares, tanto o más que las células de médula ósea.

"Podemos aislarlas con marcadores de superficie, caracterizarlas y ver si pueden diferenciarse -agrega Cardozo-. Pero, además, tenemos la ventaja de que hay una gran cantidad, alrededor de un millón por gramo de tejido. Entonces las sometemos a la acción de distintos agentes específicos para que se orienten hacia el linaje neural."

Como parte de su trabajo de doctorado, Cardozo, egresada de la Universidad de Misiones, comenzó intentando transformarlas y lo comprobó a partir de diferentes coloraciones.

"Hay que replicarlas varias veces y luego se las diferencia. Inducimos diferentes cambios epigenéticos para que el cromosoma exponga -o no- ciertos genes y además les proporcionamos factores de crecimiento que las van llevando hacia el sistema nervioso -dice Argibay-. Entonces, de alguna manera la célula bloquea su diferenciación hacia un adipocito y recibe estímulos para no ser más una célula mesenquimal de grasa y ser una neurona."

Luego, los científicos iniciaron la segunda etapa del trabajo: intentaron demostrar que las células no sólo "lucían" como neuronas, sino que funcionaban como tales.

"Cuando se despolariza una célula nerviosa, capta un colorante específico y lo mantiene dentro de las vesículas sinápticas -explica Argibay-. Nosotros les pusimos potasio a nuestras células para despolarizarlas y pudimos mostrar que no sólo tenían la morfología, sino que eran capaces de captar en vesículas sinápticas de la misma manera en que lo hacen las neuronas. Además vimos proteínas típicamente neuronales, como la tau, responsable del Alzheimer y de iniciar el crecimiento del cono axonal. Es decir que se expresaban de forma similar a una neurona desde el punto de vista genético."

La idea es singularmente atractiva, entre otras cosas, porque si estos resultados se confirmaran, los pacientes podrían cultivar su propio banco de células madre. Sin embargo, hay investigadores que todavía no están muy convencidos de la funcionalidad de las células obtenidas.

El doctor Osvaldo Uchitel, que no participó del trabajo y es investigador del Laboratorio de Fisiología y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, se rehúsa a creer que las nuevas células sean neuronas funcionales, porque a su juicio no generan actividad eléctrica. "Es importante demostrar esto", afirma.